Sagitario es un signo fogoso, optimista y aventurero, inquieto, buscador e idealista, aspirando siempre hacia lo mas alto, hacia la verdad absoluta.
Sagitario no piensa nunca en las consecuencias y por ello es audaz y directo, entusiasta en todo lo que hace, como si el sentido que da a su vida pudiera valer para todo el mundo. Otras veces Sagitario se expresa como conformista, buscando la estabilidad y el bienestar en su vida, pero siempre de una forma exagerada, sin moderación. Esto lleva a sus nativos o a los que tienen este signo destacado en su carta natal a involucrarse socialmente en ideologías o creencias, a viajar, a querer conocer y saberlo todo.
Sagitario es un signo mutable, el final de la estación, el último signo de fuego y se representa por las brasas que, aunque no son tan espectaculares como la llama o las chispas, quizá es el fuego más caliente que en cualquier momento puede volver a prender y propagarse. Así es Sagitario, a veces puede parecer conformista y estable pero cualquier cosa lo hace saltar y entusiasmarse.
Sagitario ve señales en todo lo que hace, es uno de los signos en los que la intuición está más desarrollada. A veces esto es en detrimento de la razón y se expresa con una cierta cerrazón que le hace ser muy conflictivo en sus relaciones, a Sagitario le cuesta mucho cambiar de opinión. Sagitario se expresa con una certeza o fe intuitiva que no siempre es razonable ya que puede teñirse de dogmatismo y fanatismo. Para que esta certeza sea verdadera Sagitario debe comprender las leyes de la naturaleza, debe sentir la herida emocional que lo hace bajar a la tierra, al mundo de los humanos.
Es lógico que Sagitario siga a Escorpión ya que, como hemos visto en los otros signos de fuego, se produce un nuevo nacimiento. En algunas imágenes sagitarianas vemos al centauro sobre un monte de esqueletos apuntando al cielo con su arco como si en este signo uno renace de la muerte y con sus flechas intuitivas quisiera cazar lo divino.