Libra es un signo de búsqueda de equilibrio, de reconocimiento de otras realidades, que lleva a sus nativos y a los que tienen este signo destacado a ser comprensivos y justos, estéticos y amables, en un afán de compartir y cooperar con los demás.
Libra es un signo sociable, abierto a otras personas, que busca una expresión más humana en todas sus acciones. En esta búsqueda tremendamente mental e idealista suele perderse, ya que normalmente no encuentra ese mundo ideal y en algún momento de su vida tiene que elegir y tomar partido. Los mitos relacionados con este signo nos hablan de ese juicio, de esa elección que Libra tiene que hacer, sin tener la opción de volver atrás.
Libra es el signo cardinal de aire, o sea el más activo de los tres, en el que se busca un equilibrio, una corriente, un intercambio de ideas en el que uno puede comprender algo más importante que las ideas personales.
Libra es el único signo que no está relacionado con ninguna figura animada. Es el punto medio del zodíaco (zoo=vivo), que tiene este nombre justamente porque todos los signos (excepto Libra) son figuras vivas. La balanza nos habla del punto de ecuanimidad necesaria para recorrer los siguientes signos. Libra busca un nuevo orden, un nuevo origen, es el nacimiento del hombre como ser consciente y como tal reconoce al otro como espejo de uno mismo. Para ser completos necesitamos vernos reflejados y es por eso que Libra duda, busca y mira al otro.
El terreno de Libra es difícil porque no tenemos ya modelo más que lo que podemos percibir y comprender. No es extraño que en este signo muchas personas tengan dificultades porque no siempre estamos dispuestos a mirar limpiamente fuera de uno mismo y tomar un camino con compromiso. De ese compromiso hablan los mitos de Libra que siempre requieren un justo equilibrio interior, no desde lo teórico sino desde lo vivencial.
