Los sueños

El sueño como mensaje existencial

       El sueño es una proyección de algo que está inconsciente en nuestra vida y es necesario darle luz para comprenderlo. Siempre son portadores de algún significado que puede obrar como agente terapéutico y de cambio.

      En terapia gestalt los sueños no se interpretan como se suele hacer en otros tipos de terapia. Todos los símbolos que aparecen en el sueño son partes de nosotros mismos y podemos trabajarlos como partes escindidas o alienadas a las que les damos voz. En el trabajo gestáltico con los sueños se promueve el “insight” o darse cuenta de lo que el sueño está expresando al que lo sueña.

los sueños

      En gestalt solemos personalizar cualquier elemento de un sueño y hacerle hablar para ver qué papel tiene en nuestra vida así como también pueden dialogar diferentes partes del sueño para llegar a ese darse cuenta.

      Los símbolos, aunque en muchos casos son universales, no siempre son idénticos para todo el mundo y cada uno puede encontrar el significado de su propio símbolo soñado. Un caballo aunque es un símbolo de libertad para todo el mundo puede tener significados diferentes para cada uno según las vivencias que haya tenido con él. Por ejemplo: uno puede sentir que es un símbolo agresivo si ha tenido la experiencia de una caída, otro puede creer que es algo trabajoso si en el pasado ha visto al caballo como un animal de carga, etc…

      Los sueños son aspectos de nosotros que están escritos en un idioma diferente del que normalmente empleamos y requieren el apoyo de nuestra intuición y creatividad para comprenderlos.

Amor y enamoramiento

El enamoramiento puede ser una buena base para el amor.

       Son dos palabras que se utilizan indistintamente en la relación de pareja y no expresan la misma realidad. El enamoramiento se produce al principio y tiene una duración limitada aunque se puede volver a vivir en una relación larga. Cuando nos enamoramos de una persona vemos todas sus cualidades maravillosas y deseamos estar el mayor tiempo posible con alguien así. Toda nuestra persona queda absorbida por ese deseo que nos hace sentir muy bien si lo obtenemos o desgraciados si no. De esta forma, si nos corresponde, nos sentimos muy dichosos de que alguien tan fantástico sienta algo así por nosotros. Por lo tanto el enamoramiento se produce cuando proyectamos en una persona el ideal que tenemos de una pareja.

amor y enamoramiento        Como todo deseo cumplido, cuando pasa el tiempo, la relación se vuelve más natural. Vamos conociendo aspectos que no nos gustan tanto de nuestro compañero/a. En ocasiones, si el cambio es muy brusco, puede llegar a romper la pareja. Aquellas cosas que antes nos hacían tanta gracia, ahora no las soportamos. Le vemos muchos defectos que nos hacen dudar si queremos seguir con la relación. Si logramos traspasar este momento, si logramos encajar la frustración de que no tendremos el ideal de pareja que queríamos, el enamoramiento empieza a trasformarse en amor de verdad. La intimidad de la relación hace que pueda conocer profundamente al otro/a, lo que me gusta y lo que me desagrada de esa persona, aunque eso me suponga un esfuerzo de sinceridad conmigo mismo. ¿Y puedo decir que amo realmente a alguien si no lo conozco?.

Polaridades I

Desconocemos que somos seres completos.

        La teoría de polaridades es una de las columnas de la terapia gestalt. Tiene su origen en la influencia que ejerció sobre Perls el filósofo alemán Salomo Friedlaender y su libro  “Indiferencia creativa”. La visión que nos muestra es que todo fenómeno nace de un punto cero no diferenciado, a partir del que se produce la separación en dos polos complementarios. ¿Pero cómo aplicamos esta idea a la psicología?.

       Si alguien te pregunta cómo eres, dirás una lista de rasgos más o menos extensa según el conocimiento que tengas de tí mismo. Por ejemplo, podrás decir que eres pacífico, constante, ateo, inquieto, etc… ¿Qué estoy diciendo con estas características? Si me defino como pacífico quiere decir que no soy agresivo, si soy constante no soy volátil, si soy ateo no soy creyente. Así hay una parte que no me permito incluir en mi personalidad a cauda del rechazo más o menos pronunciado que me produce verme ese rasgo. Por lo tanto, hay una parte que acepto de mi y otra que no, como refleja el esquema siguiente. El resultado es que no tengo conciencia de ser una persona completa.

Polaridades I

(Del libro “El proceso creativo en la terapia guestáltica” de Joseph Zinker. Ed. Paidós)

La relación de pareja como aprendizaje

“Aprender a estar solo es el mejor aprendizaje que podemos tener para saber estar en pareja.”

        El tema de la pareja es el más habitual en las sesiones de terapia, tanto si se tiene una como si no. Cuando no tenemos pareja querríamos una y si la tenemos no cumple nuestras expectativas. Creemos que la pareja ansiada nos salvará de nuestra soledad y, en cambio, el efecto que provoca es el contrario ya que muchas veces ese sentimiento se nos hace más evidente cuando tenemos a alguien al lado y no nos presta la atención que buscamos.

La relación de pareja como aprendizaje         La relación de pareja, por otro lado, puede ser una gran escuela para conocernos a nosotros mismos porque nos provoca emociones, tanto positivas como negativas, que pocas personas logran hacernos sentir. Darle este enfoque aporta sentido a la relación y nos ayuda a superar las crisis que toda relación profunda tiene y así poder salir más fortalecidos. Me gusta compararlo con un árbol que, de tanto en tanto, sufre una potente tormenta que amenaza con arrancarlo del suelo. Cuanto más fuertes sean sus raíces más posibilidades tendrá de seguir vivo. Las raíces en la pareja se fortalecen con los momentos difíciles que hemos pasado en la relación y que hemos podido superar.

Aquí y ahora

“Date un respiro”

       En gestalt solemos hablar de “Aquí y ahora” que parece algo muy sencillo y habitual, pero no es tan fácil. Básicamente consiste en ser consciente de las sensaciones, las emociones y los pensamientos que tenemos en este momento.

      Muchas veces fantaseamos sobre lo que va a suceder mañana o nos recreamos en lo que pasó ayer y, muy a menudo, nos desconectamos de lo que sentimos corporalmente como tensiones o miedos.

     Para estar en el aquí y ahora es preciso entrenarse. A los occidentales nos es difícil simplemente estar sin hacer nada más que observarnos. Nos han enseñado que es perder el tiempo. Los orientales están mas acostumbrados. De ellos podemos aprender técnicas como la meditación o la contemplación para sentirnos más presentes y más vivos.

Aquí y ahora

       Te propongo un pequeño ejercicio de cinco minutos que puedes hacer todos los días: Busca un lugar tranquilo para estar esos minutos, respira unas cuantas veces observando como el aire entra y sale de tu nariz. Mira el lugar donde estás sin engancharte a ningún objeto en concreto. Ahora pon tu atención en tu mente y observa los pensamientos de la misma manera, sin hacerlos protagonistas de este momento. Mira también tus emociones con la misma indiferencia.
Y sigue respirando observando el aire como entra y sale de tu nariz.