Las relaciones de pareja según Eckhart Tolle

Dificultades en las relaciones de pareja

              Las relaciones de pareja son uno de los motivos de sufrimiento del ser humano porque esperamos que el otro complemente aquello que sentimos que nos falta. No vemos la relación como la posibilidad de aprender a querer a otra persona sino como el deseo de que las expectativas que tenemos de ser amados incondicionalmente se cumplan.

En este vídeo, Eckhart Tolle explica con claridad los motivos de tanto sufrimiento:

La falsedad del ego

La experiencia de la falsedad del ego según Eckhart Tolle

        Para complementar la anterior entrada incluyo aquí un extracto de su libro “El poder del Ahora” donde narra la vivencia personal que tuvo cuando vió a su ego con claridad.

        “Hasta los 30 años viví en un estado de ansiedad casi constante, salpicado ocasionalmente por periodos de depresión suicida. Una noche me desperté muy temprano con una sensación de pavor absoluto. El silencio de la noche, los vagos contornos de los muebles en la habitación oscura, el ruido distante de un tren: todo me parecía tan ajeno, tan hostil y tan totalmente carente de significado que suscitaba en mí un profundo rechazo del mundo. Lo más aborrecible de todo era mi propia existencia. ¿Para qué seguir viviendo con esta carga de desdicha? ¿Para qué continuar con esta lucha interminable? Podía sentir un profundo anhelo de aniquilación, de no existir, que superaba enormemente mi deseo instintivo de seguir viviendo.

La falsedad del ego

        “No puedo seguir viviendo conmigo”. Éste era el pensamiento que se repetía en mi mente una y otra vez. Entonces, de repente, me di cuenta de que era un pensamiento muy peculiar. “¿Soy uno o dos? Si no puedo vivir conmigo, debe haber dos yoes: el “yo” y el “conmigo” con el que el “yo” ya no puede vivir” “Quizás sólo uno de los dos es real”. Este curiosa reflexión me dejó tan perplejo que mi mente se paró. (…)

       Comprendí que la intensa presión del sufrimiento de aquella noche debía de haber obligado a mi conciencia a retirarse de su identificación con mi yo desgraciado y tremendamente temeroso, que en último término es una ficción mental. Dicha retirada debió de ser tan completa que mi falso yo sufriente se derrumbó inmediatamente, como si se le hubiera quitado el tapón a un muñeco hinchable”.

¿Qué es el ego?

            El auto-ensalzamiento es solo una de las formas del ego

            A veces te encuentras pequeños tesoros en los sitios más inesperados. En este caso se trata de la película “Revolver” de Guy Ritchie. Aunque tiene unas dosis elevadas de violencia, nos habla del proceso de desenmascaramiento del ego del protagonista, de carácter lujurioso, por parte de dos maestros muy atípicos. Aquí podéis ver un trozo donde salen varias personas explicando qué es el ego, una vez acabada la película. Muchas gracias Ramón por recomendármela.

¿Qué es el ego?

 

 

El conflicto interior

La polaridad perro de arriba-perro de abajo I

          Cuando tenía dieciséis años, presencié una demostración de deportes vascos. Los más conocidos son el corte de troncos y el levantamiento de piedra pero, entre todos ellos, se me quedó grabado uno que no era de los más importantes, el tiro de cuerda. Nosotros lo practicábamos en el colegio en la clase de gimnasia. Dos grupos del mismo número de participantes agarran ambos lados de una gruesa cuerda y tiran de ella hasta que uno de los grupos logra mover una cierta distancia al otro. Pero lo que estaba viendo no era lo mismo que practicábamos en el patio del colegio. Siete hombres a cada lado, que debían pesar cada uno más de 100 kilos de puro músculo, clavaban sus talones en la tierra y se estiraban hacia atrás poniéndose en la máxima tensión. Durante unos minutos la cuerda no se movió ni un centímetro a pesar de la tremenda fuerza humana que empleaban los participantes. Parecía que aquello iba a durar eternamente hasta que, por fin, uno de los grupos logró desplazar al otro.

            A lo largo de mi vida he experimentado mucha tensión interior al mismo tiempo que era consciente también de mi gran parálisis en la acción. El tiro de cuerda me parece una buena metáfora de esta vivencia porque refleja por un lado la cantidad de energía invertida en la contienda y por otro la inmovilidad que es el resultado de la oposición ya que, a diferencia de este ejercicio físico, la guerra entre el perro de arriba y el perro de abajo no se acaba nunca si no la hacemos consciente y trabajamos para lograr esa ansiada paz interior.

el conflicto interior               Esta polaridad nos remite a la lucha que se produce en nuestro interior entre los introyectos producto de la educación, que nos dicen cómo tenemos que comportarnos, el perro de arriba o mandón, y esa parte de nosotros que recibe esas exigencias y se resiste a cumplirlas, el perro de abajo o mandado. Podemos compararlos con un padre autoritario y un hijo rebelde. Es evidente que la relación entre estas dos sub-personalidades nos lleva al conflicto interior porque las dos quieren ganar y controlarnos totalmente. Esta pelea es uno de los motivos que más sufrimiento produce ya que va acompañada de emociones muy autodestructivas como el odio a sí mismo, el auto-desprecio o la vergüenza. Todas estas emociones se originan en la evaluación negativa que nos hacemos por no ser como nos gustaría ser.

           Igual que nos pasa con las polaridades en general solemos estar más identificados con una de las partes y mantenemos inconsciente la otra. Por ejemplo, si voy por la vida de víctima es porque me identifico con mi perro de abajo y no reconozco que también soy mi verdugo. Me es más fácil acusar a los demás de ser los culpables de mis desgracias y así evito reconocer mi responsabilidad en mi sufrimiento.

El mercado terapéutico

No te dejes deslumbrar por tantas formas de terapia

      Las personas que estamos interesadas en el trabajo personal nos vemos bombardeados por un sin fin de métodos terapéuticos que nos prometen la sanación de nuestro sufrimiento de forma rápida y casi milagrosa. Los medios de comunicación a los que somos asiduos nos venden “productos”de muy diversa índole que hemos de probar para estar a la última moda, como si se tratara de un mercado terapéutico. Como buenos consumidores que somos, vamos en la búsqueda de esa técnica que, sin mucho compromiso por nuestra parte, nos evite las fricciones de nuestro carácter. Así nos quedamos permanentemente hambrientos aunque nos engañamos a nosotros mismos diciéndonos que estamos trabajados. Miramos a los demás por encima del hombro sintiéndonos más evolucionados. Pertenecemos a ese grupo de escogidos que “vibran” en un plano superior. La consecuencia es que nuestro ego sale reforzado.

El mercado terapéutico       No nos damos cuenta de que lo que en realidad sana es la relación con el terapeuta, no la técnica que utiliza. El vínculo que se crea permite que el cliente viaje a sus zonas conflictivas porque siente que puede confiar en la guía amorosa que le ofrecen. Esa confianza se basa en que el terapeuta no tiene un interés personal y esa es la base del amor real. Cuanto más se acerca el terapeuta a esa actitud más sanadora es la relación, independientemente de su marco teórico de actuación.

      Todo eso no quiere decir que, en momentos concretos y de acuerdo con el terapeuta, no sea bueno complementar nuestro proceso con trabajos puntuales. Una de las técnicas que están más de moda son las constelaciones. Es una gran herramienta, muy impactante y mágica, pero si lo que la persona descubre no es integrado en la terapia no tiene el mismo efecto transformador.

Claudio Naranjo. Entrevista

“Madurar es perder los miedos”

      ¿Qué es la terapia gestalt?. El creador de este tipo de terapia, Fritz Perls, la definía como “tengo ojos y no tengo miedo” y con eso quería decir que para sanar hay que atreverse a afrontar las cosas, los sentimientos… ¿Y cómo afrontamos los sentimientos y la vida?. Tenemos que sumirnos en la propia experiencia y entregarnos a la espontaneidad e integridad profunda; alentar nuestros auténticos deseos, intereses y necesidades, integrar nuestros aspectos rechazados, liberarnos del policia interior. ¿Qué es la ansiedad? La ansiedad es tener conciencia de un naufragio interior, nos damos cuenta de que la propia vida no funciona, que uno está fracasando en lo importante. ¿Porqué esa desorientación? La sociedad actual nos empuja a la ansiedad, a la neurosis. El ser humano es intrínsecamente bueno, pero la civilización acaba por enfermarlo. Básicamente, el dominio de la voluntad de poder sobre la voluntad de amor nos enferma.

Claudio Naranjo

@Fundacion Claudio Naranjo

     “Contactar con las emociones”. ¿En qué consiste eso?. Consiste en no huir de las emociones desagradables, detenerse a contemplarlas y vivenciarlas. Porque no se puede arreglar una cosa sin mirarla, sin entrar en contacto con ella. Si no te muestras tus emociones, nunca las aceptarás y ese es el primer paso. Hay que hacerles espacio. ¿Y después? Las emociones se transforman en algo más natural. Cuando vemos lo que hacemos, nos distanciamos de ello, hasta nos podemos reir. Entonces, más relajados, podemos dejar de actuar como hasta el momento, reaccionando automáticamente. Póngame un ejemplo. A veces, nos sentimos solos aun estando rodeados de personas. Si nos ponemos en contacto con ello, veremos que su origen es una sed de amor, muchas veces inconsciente. Si nos damos cuenta, podemos dejar de prostituirnos para conseguir afecto, de mostrarnos como no somos para que nos quieran… Cuando maduramos y comprendemos esa sed de amor universal, nos lo tomamos con tranquilidad y ya no corremos como locos buscando llenar ese vacío. Calmamos nuestra desazón… Estoy triste, pero yo no soy mi tristeza. Me doy cuenta de que la emoción es un estado pasajero con el cual no me identifico. Esa ansia de amor insatisfecha ya no es tan dramática y vamos sanando la neurosis. Usted dice que la persona con un trastorno emocional está más cerca de la verdad. La persona a quien le duele el alma está un paso por delante de los demás. La mayoría de la gente está en un estado de amputación, un poco descerebrada a fuerza de enterrar su problema. El neurótico está un poco más despierto. Su dolo es una llamada a arreglarse por dentro y eso ya es un avance.

(Extracto de la entrevista que le hizo Rafael Santandreu para la revista Mente Sana)

Polaridades II

Necesitamos valentía para aceptar nuestra sombra.

      En el anterior post sobre polaridades hemos visto que tenemos zonas de nuestra personalidad que no reconocemos porque las rechazamos. Esas zonas se corresponden con uno de los polos de cada polaridad de la que estamos compuestos. Si aceptamos nuestra ternura, rechazamos su polaridad, la crueldad. Este mecanismo lo utilizamos para protejernos. Creemos que si nos damos cuenta de los momentos en que somos crueles, eso hará que aumente nuestra crueldad cuando, en realidad, se produce el efecto contrario, nuestra crueldad se reduce solo por el hecho de ponerle conciencia. Solo dándonos cuenta de ella le podremos poner límites.

      Así el trabajo con las polaridades, lejos de quedarse en una teoría, se convierte en una herramienta de autoconocimiento. Para ello necesitaremos tener el coraje de ver en nosotros aquello que nos asusta. Aceptando ese polo oculto, que los demás suelen ver con más claridad, nuestra ternura se vuelve más auténtica, más real. Si no acepto mi crueldad, no tengo ningún punto de referencia para saber si mi ternura es verdadera.

Polaridades II

(Del libro “El proceso creativo en la terapia guestáltica” de Joseph Zinker. Ed. Paidós)